
salí caminar, el viento movía violentamente las hojas secas que se juntaban en la entrada, el humo me acariciaba y el sol se negaba a salir, era muy temprano pero la adrenalina no me iba a dejar dormir...
me fui dejando un beso que no di, uno mudo, sin dueña en la pared de esta casa vacía.
compre un café y me senté a olvidar
compre un café y me senté a olvidar
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