un desconocido que sabia mas de lo que aparentaba, con sus ojos como explosiones, sus extremidades relajadas y su sabiduría muda que hablaba, no se cuantos días tenia sin comer, pero cuando abrí la lata de atún no perdió la compostura y lentamente se termino todo el contenido.
cuando llego el momento me puse de pie, el siguió su camino y yo el mio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario